Maria, en Tres Actos – Crónicas de una Campeona Olímpica

Athletics - World Athletics Championships - Women's High Jump Final - London Stadium, London, Britain – August 12, 2017. Neutral athlete Mariya Lasitskene reacts after winning gold. REUTERS/Dylan Martinez ORG XMIT: TBJ404

I

Maria se pone de pie. Mira el reto, arquea ligeramente el cuerpo, visualiza su ejecución y se enfrenta a la varilla. Tiene éxito. Maria se repite. No hay fallos. Su secuencia sobre 1.84, 1.88, 1.92, 1.95 y 1.97 metros es perfecta. No hay problemas, salvo con su pelo, que se lo organiza una y otra vez. Tras cada salto, para ser exacta, Maria se suelta la pequeña cola y en los siguientes segundos la vuelve atar.

Maria vuelve otra vez. Es una transmisión integrada pero su aval le garantiza que le sigan las cámaras. Van con ella y dejan que el mundo disfrute de su victoria. Ha saltado los 2.03 metros y con este brinco, el oro es un hecho.

Maria Latsiskene es nuevamente la campeona del mundo. Le sigue la ucraniana de Yuliia Levchenko (2.01) y la polaca Kamila Licwinko (1.99). Después busca el record de Rusia, pero los 2.08 se le resisten. La altura no le sonríe y ella tampoco muestra toda su alegría. Digamos que la lleva por dentro.

La premiación es un acto cruel. Suena el himno de la IAAF y Maria lo escucha, en tanto esboza una ligera sonrisa; casi fingida. Se esfuerza, pero la añoranza hace estancia en su mirada. Echa en falta la melodía compuesta por Aleksandr Aleksándrov.

Los rusos compiten huérfanos de identidad, se les prohíbe presumir del orgullo patrio. La World Athletics los desnaturaliza. La reinserción a la alta competición tiene un precio y es, extremadamente, alto.

II

En primer plano está la foto de María Lasistkene cuando aún era Kuchina (apellido de soltera).

maria en 3 actos • Entre Jugadas
Mariya Lasitskene

La imagen data de 2015, cuando empezaba a esculpirse como imbatible.

María es rusa y esta imagen es probablemente de la última vez que pudo presumir su nacionalidad. Sus últimas premiaciones, todas en lo más alto, han transcurrido sin el orgullo de vestir o mostrar sus símbolis Patrios.

Tokio es un objetivo especial para ella. Allí estará si finalmente tenemos juegos olímpicos. Serán los primeros de su carrera, aunque otra vez tendrá que competir como atleta neutral.

María Lasistkene ganó su primera presea al más alto nivel en 2014 y desde entonces apenas conoce la derrota.

Ella es atleta de salto de altura, tiene 5 títulos mundiales pero nunca ha podido ir a unos juegos olímpicos. Desde 2016 su país no puede competir como nación debido a la suspensión tras el escándalo de dopaje.

Ella, es la mejor del mundo y firmó esa foto para mí.

III

De los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, más allá de los cubanos, yo me quedo con Maria, con la lucha, y la fé.

Me quedo con sus lágrimas, que valen el título soñado y dicen tanto, que destrozan esa inexpresiva manera que le había caracterizado a hora de celebrar los éxitos . Todos quieren el título Olímpico, pero es mucho más duro perderlo, sin tener la posibilidad de pelear.

María Kuchina o Latsiskene, como quieran decirle, es la campeona olímpica del salto de altura. Lo hace en la temporada menos favorable de sus últimos años, en la que no lideró, en la que no fue la mejor, en la que llegó a terminar una competencia con 1.80m, resultado surrealista para su historia.

María ha llegado a la cima. Ahora sí sonríe, ahora sí lo grita. La desnaturalización sigue presente pero ella se ha permitido soñar, sacando de paseo la virtud para solventar un concurso plagado de esos momentos dónde toca demostrar de qué estamos hechos.

La temporada rara vez miente, y que bueno qué esta, haya sido una de esas veces.

Ella no leerá estas líneas pero yo, como aquel 7 de agosto de 2021, hoy, me quedo con su llanto.

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