unnamed

María Fernanda aún  no tiene 3 años y ya ve la pelota; la algarabía, la jiribilla de los cubanos.

Y como ella no sabe, ni se imagina lo que es un strike, un pelotazo, o un jonrón, se dedica a bailar entre inning o con la única música bien utilizada en toooodoo el juego: el de la quinta entrada. ?(Desesperase uno,   cuando suena una de esas canciones de «quítale la bola, o le echaste brujería»)

Su mamá, que se debate entre la eterna lucha entre la novela de turno  y los espacios deportivos, solo vigila que la niña no se sude mucho.

Tarea difícil ,  en medio del calor del juego,porque  los del equipo preferido hacen las carreras: La cargan, dan saltos, y bailan la  conga  de la victoria.

Uno de los momentos más emocionantes es cuando la bola se eleva y eleva y se va del parque.  Normalmente, eso le llamaría homerun, o jonrón en su acepción españolita pero la niña, solo lo asocia a las “frases célebres” de los narradores.

María Fernanda, con vocecita noble, grita al unísono del televisor ¡ABUELA! porque el comentarista así anuncia que se fue de jonrón, pero él no llama a su abuelita sino que esgrime la frase !”ahhhhhhhhhh vuela”!

En casa solo se respira pelota mientras esperan que este año, suso peloteros sean  campeones. ¿Cuántas María Fernanda tienen en sus casas? Se repite la historia una y otra vez.

Compártelo!!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Nuestras Redes Sociales