Me enseñó el camino hacia mi padre

la voz de cuba - eddy martin

Siempre recuerdo los 14 de junio como el día del nacimiento de Maceo y Che , pero también de un grande de la narración y locución deportiva: Antonio Eddy Martín Sánchez, que cumpliría hoy 93 años . Ok

El siguiente testimonio forma parte de mi libro Eddy Martín, la voz del deporte en Cuba, donde Eddy no solo fue profesional sino una persona con grandes valores humanos .

“Fue un día como otro cualquiera, en la Serie Nacional en el año 2001. No recuerdo la fecha exacta, ni los equipos que jugaban. Yo que soy un fanático empedernido de la pelota, miraba las incidencias del partido, como siempre acompañadas de las voces de Eddy Martin y Héctor Rodríguez.

“Todo parecía tranquilo en los primeros innings. Cuando llegó la quinta entrada, hubo una situación de peligro: dos hombres en posición anotadora. De pronto, en fracciones de segundos vi un batazo descomunal y el jugador de los files del otro equipo, como felino en el center field, intentó capturar su presa. Pero lo más curioso fue que, al concretar el fildeo, se le cayó un zapato.

“Eddy, con el historicismo característico, recordó en este hecho: a mi padre, Joe Legón: un famoso boxeador profesional, que noqueó descalzo a su oponente panameño. Mi papá fue campeón de peso welter ocho años consecutivos, y le llamaban el “Tigre Camagüeyano”.

“En la casa hubo una gran conmoción. Camagüey es conocida por su extremo regionalismo y… ¡que un hombre como Eddy se recordara de mi papá, era increíble!, más sin ser de Camagüey, porque él era de Ciego de Ávila y no tenía por qué haberlo conocido.

“A los pocos minutos del comentario empezaron a sonar los teléfonos. Mis amigos llamaban y me decían: ‘¡Oye, viste como Eddy Martin habló de tu papá!’.

“Incluso las personas por la calle me felicitaban sin nunca haber hablado conmigo. Me sentí muy halagado y eso me motivó a escribirle una carta, agradeciéndole el hecho de haberse referido a mi padre, aun pasados 50 años de este suceso que lo llevó al hall de la Fama.

“Además le expliqué que su comentario, cobraba mayor importancia porque yo casi no conocí al Viejo, pues él murió en una riña con un integrante del ABC, que lo acribilló a balazos. Mi familia me alejó todo recuerdo de él. Me ocultaron la mayor cantidad de  sus datos, sus fotos, sus documentos.

Eddy Martin y Hector Rodriguez 580x330 1 • Entre Jugadas
Eddy y Héctor, pareja inseparable

“En mi casa no se hablaba de Joe Legón. Ni los amigos de él se podían acercar a la casa,  porque los botaban. Todo esto lo hacían para que yo no notara su ausencia.

“Le conté a Eddy que, a pesar de ser pobres, mi mamá ahorró dinero para integrarme a la escuela de los Hermanos Maristas y luego a la Universidad. Pero, como todo hijo varón, necesitaba buscar a mi guía. Es entonces que emprendí una búsqueda por los periódicos de la época donde aparece Joe; hablé con las pocas personas que lo conocieron y así fue confeccioné un álbum.

Bueno, quién te dice que después de este recuento, Eddy se comunicó conmigo. ¡Quería conocerme! Según él mismo me contó, la carta lo conmovió, y por eso había decidido visitarme en Camagüey cuando hubiera algún juego de la Serie Nacional. ¡Qué sensibilidad! Recibí un abrazo paternal y empezamos una conversación triste y alegre a la vez. Antes de conocerlo, en mi casa, ya lo admirábamos por su profesionalidad, pero después de fraternizar con él, lo queríamos por su profundo humanismo.

“Al llegar a la cita,  yo tenía miedo, pues no sabía de qué íbamos a hablar; yo no sé nada de boxeo. Entonces le pedí a un señor que sí sabe de deportes y que conocía a Eddy que me acompañara: el doctor Herrería. Yo respetaba a Eddy muchísimo.

“Recuerdo que cuando me vio, me dijo que nos apartáramos de otro locutor allí presente para hablar de mi papá, porque delante de aquel no se podía comentar sobre  profesionalismo, ni de la historia del deporte de antes de la Revolución.

“Fue precisamente después de este encuentro que yo supe más de mi padre y hasta me dio consejos para buscar pistas acerca de su vida. Y por último, me firmó el álbum familiar que recopilé con los periódicos de la época, los recortes de revistas de boxeo, y otros papeles….

“Ahí él me dio la foto del comentario del juego. Aparecía mi papá noqueando al otro boxeador y su pie derecho estaba solo con una media, o sea, descalzo. Eddy me dijo que la fotografía mostraba el momento en el que mi papá le ganó al panameño Hakim Barros; un peso mayor que el de él (47 Kg); porque como la pelea se cobraba, combatía en cualquier división, fuera superior o inferior. Esta foto fue escogida para  portada del año en las revistas deportivas del 1945.

“Me contó también que la pelea más cara de la historia de Cuba se hizo entre mi padre y Kid Azteca, por mil pesos: toda una fortuna para la época. Con este dinero él se compró dos rutas de ómnibus.

“Era tanta su cultura,  que de un detalle en el béisbol, recordó con lujo de detalles un hecho del boxeo. Me hizo recordar a Martí, cuando dijo que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz; o sea, de algo tan insignificante como el estar descalzo, supo identificar a un hombre que representó al boxeo profesional cubano. Es increíble que al cabo de 55 años todavía pudiera relatar una situación como aquella. Eddy me hizo recordar a mi padre cuando casi no me acordaba yo mismo de él.

“Es que con sus narraciones comentadas, ayudó a que la memoria del deporte no se perdiera. Todavía me parece estar oyéndolo hablar de los peloteros profesionales; los humildes; que era casi vedado hablar de ellos.

“Tenía el valor de mencionar a estas personas del profesionalismo, en una época en que estaba prohibido hasta hablar de Los Beatles. Por eso es que a Eddy hay que mirarlo como una presencia viva, porque hizo vivir a los demás con sus historias. Siempre estaré en deuda con él, porque me enseñó el camino para conocer a mi padre.”

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6 comentarios

  1. Efectivamente,casualmente conocí a ese Sr.,hijo del boxeador profesional que papi mencionó en un juego de béisbol en el hospital Almejeiras y me conmovió profundamente como llevaba consigo la foto de su padre en aquella memorable pelea que ganó descalzo y que precisamente papi le proporcionó cuando lo fue a visitar a su casa en Camagüey.De ahí que yo visible ente conmovida contacté con Betzy Benítez para que ella incluyera en su libro esa anécdota.Asi los presente y ella lo entrevistó ya en su lecho de muerte y de ahí este bello artículo que ella plasmo en su libro dedicado a mi padre.
    Fue una conexión increíblemente espiritual,como si mi propio padre me guiara a conocer a ese Sr. Y a ayudarlo a ser feliz en sus últimos momentos. De vida.Y así fue lo ayude a él y a su esposa con mucho cariño y las cosas de las casualidades ese Sr. Falleció un 15 de agosto solo unos años más tarde que papi.EPD.Se fue feliz.

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